Es sin duda uno de los lugares más mágicos de Narón debido al misticismo y leyendas que lo rodean. Se encuentra en la parroquia de O Val muy cerca de la playa de Lopesa y por supuesto, es una gran obra de la naturaleza que consiste en una roca de varias toneladas que sostiene unas piedras sobre otras de una manera muy espectacular.

Se dice que muy probablemente fue un santuario celta que por una razón o por otra no llegó a ser cristianizado. La forma para llegar hacia este monumento por lo que pude observar es que está muy bien señalizado, encontrando varios carteles en mitad de la ruta tales como estos:
